Señales de que tu sitio necesita un rediseño
No todo sitio viejo se nota a simple vista, pero hay señales claras de que quedó atrás:
- Se ve distinto o roto en el celular, y más del 70% de las visitas son mobile
- Tarda varios segundos en cargar, sobre todo si arrastra plugins y temas pesados
- El diseño se siente de otra época: tipografías genéricas, colores sin identidad
- No podés editarlo vos mismo sin depender de quien lo hizo originalmente
- Sigue atado a un constructor (Wix, Squarespace) o a un tema de WordPress con plugins que se rompen con cada actualización
- No aparece bien en Google, o dejó de aparecer con el tiempo
Un rediseño no es "empezar de nuevo". Es mantener lo que funciona —tu contenido, tus URLs, tu posicionamiento— y modernizar lo que ya no te representa.
Código propio en vez de seguir parchando un tema
Muchos sitios viejos no envejecieron mal por el diseño en sí, sino porque quedaron atrapados en un tema o un constructor que ya no pueden actualizar sin romper algo. Cada plugin nuevo agrega peso, cada actualización trae el riesgo de que algo deje de funcionar.
Rediseñar con código propio significa que el sitio es exactamente lo que necesitás, sin funciones de más que nunca usás y sin depender de terceros para que siga funcionando. Es el mismo camino que estamos siguiendo con nuestro propio sitio: pasar de un tema con plugins a HTML y CSS directo, sin intermediarios.
Qué ganás con un rediseño bien hecho
Velocidad de carga real
Sin plugins innecesarios ni temas pesados, tu sitio carga en segundos — y Google lo premia con mejor posicionamiento.
Diseño que refleja tu marca actual
No una plantilla genérica con tu logo encima, sino algo pensado específicamente para tu negocio hoy.
SEO conservado y mejorado
Mantenemos tus URLs con redirecciones donde hace falta, así no perdés el posicionamiento que ya ganaste con el tiempo.
Sin dependencias frágiles
Nada que se rompa con una actualización de plugin ni que dependa de que un constructor siga existiendo.
Cómo es el proceso de rediseño en Nano Webs
Empezamos revisando tu sitio actual: qué contenido funciona, qué páginas traen tráfico, qué se puede mejorar. A partir de ahí armamos el sitio nuevo en código propio, migramos el contenido que vale la pena mantener, y lo publicamos con las redirecciones necesarias para no perder nada de lo que ya construiste. El proceso completo lleva entre 7 y 14 días, según cuánto contenido haya para migrar.
¿Cuánto cuesta un rediseño?
Los rangos son similares a los de un sitio nuevo, ajustados según cuánto contenido se migra y cuántas páginas incluye. Podés ver los precios de referencia por tipo de sitio en nuestra página de precios.
Preguntas frecuentes sobre rediseño
No si se hace bien. Mantenemos las URLs que ya funcionan y redireccionamos (301) las que cambian, así Google no pierde el rastro de lo que ya tenías indexado.
Sí. Un rediseño no cambia tu dominio ni necesariamente tu hosting — apuntamos el sitio nuevo al mismo lugar donde ya estás.
Parecido a armar un sitio nuevo: entre 7 y 14 días según cuánto contenido tengas para migrar y cuántas páginas incluya.
Lo revisamos juntos: lo que ya funciona se mantiene, lo que quedó viejo se reescribe. No arrancamos de cero si no hace falta.
Es de los casos más comunes. Migramos ese contenido a código propio, sin depender de constructores lentos ni de plugins que se rompen con cada actualización.