¿Qué es exactamente una landing page?
Una landing page es una página única, pensada para que el visitante haga una sola cosa: escribirte. No tiene menú de navegación que lo distraiga, no tiene diez secciones compitiendo entre sí. Tiene tu propuesta, las razones para confiar en vos y un botón.
Es lo contrario a una web institucional, donde la persona puede recorrer libremente. Acá el recorrido está diseñado de arriba abajo, y termina siempre en el mismo lugar.
Por qué una landing convierte más que mandar todo al home
El error más común es invertir en publicidad y mandar todo el tráfico al inicio del sitio. El que hizo clic en un anuncio de un servicio específico llega a una página que le habla de todo, tiene que buscar dónde estaba lo que le interesaba, y se va.
La landing elimina ese paso. Si el anuncio prometía algo puntual, la página arranca exactamente con eso. Menos fricción entre el clic y el mensaje.
Qué hace que una landing funcione
No es magia ni un truco de diseño. Es que la promesa del título coincida con lo que la persona estaba buscando, que las razones para confiar sean concretas y verificables, y que escribir sea lo más fácil de la página.
- Un título que dice qué ofrecés, no un eslogan vago
- Pruebas reales: trabajos anteriores, clientes, resultados concretos
- El botón de contacto repetido, no escondido al final
- Carga rápida, sobre todo en celular con datos móviles
- Un formulario corto: cada campo de más son consultas de menos
Cuánto cuesta y cuánto tarda
Una landing page arranca en USD 200, pago único, sin abono mensual. La entrega es de 5 a 7 días desde que nos pasás los textos y las imágenes.
El precio final depende de cuántas secciones tenga, si hay que redactar el contenido desde cero y si se integra con alguna herramienta que ya uses. La propuesta siempre va antes de arrancar, con el detalle de qué incluye.
Preguntas frecuentes
La landing es una sola página con un objetivo único: que te contacten. Un sitio web tiene varias secciones y sirve para que la persona explore. Si estás haciendo campañas o tenés un servicio puntual, la landing rinde más y sale menos.
Sí, y es un camino habitual. Se arranca con la landing para validar, y cuando el negocio lo pide se le suman secciones. Como el código es propio, no hay que rehacer todo desde cero.
Sirve igual, aunque rinde distinto. Sin campañas, la landing funciona como el lugar al que mandás a la gente desde Instagram, desde tu firma de mail o desde una tarjeta. Y con el SEO básico bien hecho empieza a traer visitas por Google sola.
Podés pasarlos vos o los armamos juntos a partir de una charla sobre tu negocio. La mayoría de los clientes prefiere lo segundo: sabe lo que hace, pero no cómo contarlo para que venda.
Queda el seguimiento post-lanzamiento incluido: ajustes, correcciones y dudas de los primeros días. Y si querés cambiar textos vos mismo, te dejamos esa parte editable desde WordPress.