Antes de elegir dónde comer, tus clientes googlean
"Parrilla en Villa Devoto", "café con wifi cerca de mí", "restaurante para cenar hoy en Palermo", "delivery de sushi abierto ahora". Esas búsquedas pasan miles de veces por día y se resuelven en menos de un minuto: la gente abre Google, mira tres opciones, chusmea la carta, chequea el horario y decide.
Si en esa comparación tu local no aparece, o aparece con una ficha vacía y sin carta, no es que te elijan menos: directamente no entrás en la lista. El de la otra cuadra, que tiene su sitio con fotos y precios visibles, se queda con esa mesa.
El problema casi nunca es la comida. Es que la persona no llegó a enterarse de qué tenés, cuánto sale y hasta qué hora abrís.
El PDF de la carta: el error más común en gastronomía
Casi todos los restaurantes que nos escriben arrancan igual: la carta es un PDF colgado en el link de Instagram, o peor, una foto de la carta impresa. Desde el celular no se lee, hay que hacer zoom, tarda en abrir y los precios quedaron viejos hace tres meses.
Una carta digital hecha como corresponde se ve bien en el teléfono, carga en un segundo, la actualizás vos mismo cuando cambia un precio y —esto es clave— Google puede leer lo que dice. Eso significa que si alguien busca "milanesa napolitana en Caballito", tu carta puede ser el resultado que aparece.
- Precios editables por vos, sin llamar a nadie ni esperar tres días
- Secciones claras: entradas, principales, postres, vinos, menú del día
- Aclaraciones de celíacos, vegetarianos y veganos, que hoy se preguntan siempre
- Carta legible en el celular, que es por donde entra más del 80% de tus visitas
- Un QR de mesa que apunta a tu carta real y no a un PDF pesado
Delivery propio: dejar de regalar el 30% de cada pedido
Las apps de delivery sirven para que te descubran, pero la comisión se come el margen de cada plato. Y hay algo peor que la comisión: el cliente no es tuyo. Pidió a través de la app, la app tiene su teléfono, y la próxima vez la app le va a mostrar el local que más le convenga.
Un canal de pedidos propio en tu web no reemplaza a las apps de un día para el otro, pero te da una alternativa donde el pedido llega directo a tu WhatsApp, sin intermediarios y sin comisión. A los clientes que ya te conocen les da lo mismo pedir por un lado o por el otro; solo hay que darles el botón.
Si además querés vender productos para llevar —salsas, café en grano, vinos, tortas por encargo— ahí conviene mirar una tienda online con carrito y medios de pago.
Reservas por WhatsApp, que es como reserva la gente acá
En Argentina la mayoría de las reservas se hacen por WhatsApp o por teléfono. No hace falta un sistema complicado: un formulario corto en la web con día, horario y cantidad de personas, que te llega como mensaje listo para responder, alcanza y sobra para la mayoría de los locales.
Lo importante es que la persona no tenga que buscar tu número, copiarlo y abrir otra app. Cuanto más pasos, más gente se cae en el camino. Si ya trabajás con un sistema de reservas tipo Meitre o TheFork, se integra sin problema.
Qué tiene que tener sí o sí la web de un restaurante
- Carta completa con precios actualizados y editables por vos
- Horarios reales por día, incluyendo feriados y días de descanso
- Dirección con Google Maps integrado y cómo llegar
- Botón de WhatsApp fijo para reservas y pedidos
- Fotos reales de los platos y del salón, no imágenes de banco
- Si tenés: menú ejecutivo, happy hour, delivery propio, salón para eventos
- Datos que la gente pregunta: si aceptan tarjeta, si hay estacionamiento, si es pet friendly, si hay terraza
- Enlace a Instagram, que es donde la mayoría termina de decidir
Un dato chico que evita mensajes: "¿Están abiertos?" es la consulta más repetida en cualquier local gastronómico. Con horarios claros en la web y en Google, esa pregunta desaparece.
Qué necesita cada tipo de local
SEO local: aparecer cuando buscan comida cerca
La búsqueda gastronómica es casi siempre local y casi siempre urgente. Nadie busca "restaurante" a secas: busca "restaurante en Núñez", "delivery de empanadas abierto ahora", "dónde desayunar en San Telmo". Ganar esas búsquedas es lo que llena mesas un martes.
Para eso hacen falta tres cosas trabajando juntas: tu ficha de Google Business Profile completa y con fotos, tu web enlazada a esa ficha con la misma dirección y horarios, y contenido en el sitio que use las palabras que la gente escribe de verdad. Si querés profundizar, lo desarrollamos en la guía de diseño web en Buenos Aires.
Cómo trabajamos la web de un restaurante
Nos pasás la carta y las fotos
Como la tengas: PDF, Excel, foto del menú impreso. Nosotros la ordenamos y la pasamos a formato digital.
Armamos el sitio a medida
Código propio, sin plantillas genéricas ni plugins pesados. Carga rápido, que es lo que importa cuando alguien tiene hambre.
Conectamos WhatsApp, Maps y redes
Reservas y pedidos directos a tu teléfono, ubicación en el mapa y enlace a tu Instagram.
Te enseñamos a editar la carta
Cambiás precios y platos vos mismo en dos minutos. No dependés de nadie para actualizar un valor.
"Con Instagram me alcanza"
Instagram es fundamental en gastronomía, nadie discute eso. Pero tiene un límite claro: le habla a quien ya te conoce. No te posiciona en Google, no muestra tu carta ordenada, no guarda tus horarios de forma que una búsqueda los lea, y si mañana perdés la cuenta perdés todo lo que construiste ahí.
La combinación que funciona es simple: Instagram para mostrar el día a día y fidelizar, sitio propio para que te encuentren los que todavía no te siguen. Uno alimenta al otro.
Preguntas frecuentes sobre webs para restaurantes
Sí. Dejamos la carta preparada para que la edites desde el panel de WordPress, sin tocar código y sin depender de nosotros. Cambiás un precio, guardás y ya está online para todos.
Son cosas distintas. Instagram muestra tu cocina a quien ya te sigue y las apps te cobran entre 20% y 30% de comisión por cada pedido. Tu sitio propio te trae a quien busca "parrilla cerca de mí" en Google y te deja recibir pedidos directos por WhatsApp sin comisión.
Sí. Lo más práctico para un restaurante argentino es un formulario que llega directo a tu WhatsApp con día, horario y cantidad de personas. Si trabajás con un sistema de reservas como Meitre o TheFork, también lo integramos.
Cuanto más chico el local, más pesa cada mesa que se llena. Un café de barrio con horarios claros, carta visible y ubicación en Google gana visitas de gente que hoy pasa de largo.
La entrega es de aproximadamente 7 días desde que nos pasás la carta y las fotos. El costo depende de si incluye carta digital editable, reservas o pedidos; podés ver los rangos de referencia en nuestra página de precios.
Ayudan muchísimo, pero no son excluyentes para arrancar. Fotos con buen celular y luz natural funcionan bien; lo que sí evitamos son imágenes de banco genéricas que no son tus platos.
¿Ya tenés web pero quedó vieja?
Es lo más habitual en gastronomía: un sitio que se hizo hace cinco años, con la carta desactualizada y que en el celular se ve roto. En ese caso no hace falta empezar de cero, se puede rediseñar lo que ya tenés manteniendo el dominio y el posicionamiento ganado.